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14/08/2007

Acercándonos a las nuevas zonas de Guild Wars


Autor: Manel Bosna

El Bosque de Mirto y la Costa de Bronce
Los Asura de la Costa de Bronce son una gente diminuta pero muy brillante que hasta hace bien poco vivía en las Profundidades de Tyria, donde solían hacer tratos con los enanos, los rebeldes y otras razas subterráneas. Sin embargo, los Destructores, una peligrosa raza proveniente de un lugar incluso más profundo, invadió sus hogares obligándoles a salir a la superficie. Ahora, los Asura deben aprender a sobrevivir en un mundo extraño, hostil y con una luz demasiado resplandeciente. A pesar de eso, los supervivientes se encuentran divididos; mientras unos anhelan regresar a su imperio subterráneo el resto da a sus tierras por perdidas y creen que su futuro yace entre esas razas desconocidas que habitan en la superficie del mundo.

Los Asura escaparon de las hordas de invasores Destructores a través de puertas mágicas que conectan las cavernas de las Profundidades a lo largo y ancho de Tyria. Aunque estos refugiados alcanzaron la superficie en diferentes lugares, la mayoría de los escapados aparecieron por toda la Costa de Bronce, a lo largo del Mar del Pesar desde los restos sumergidos de Orr. Aquí encontraron ruinas abandonadas con una gran energía mágica, el lugar perfecto para que esta raza de magos estudiosos se asentara y continuara practicando sus experimentos. El Bosque de Mirto, el mayor de estos asentamientos, está situado en la parte occidental del gran cañón conocido como Tierra Hendida. Muchos Asura se reúnen en estas ruinas mágicas para intercambiar ideas y hacer planes para el futuro.

Estos seres trajeron consigo su cultura, su herencia y su arquitectura, reformando las ruinas mediante trucos mágicos para hacerlas más parecidas a sus hogares subterráneos. Además de pirámides y grandes puertas, los Asura construyeron generadores geomísticos para canalizar las energías mágicas que desbordaban la Costa de Bronce y así profundizar aún más en sus investigaciones. También crearon grandes forjas y hornos con el fin de fabricar prototipos y dar el toque final a los artefactos mágicos. Los Asura no son un grupo de escolares eruditos, sino que son inventores y constructores. Y sus creaciones tienden a funcionar casi siempre.

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