14/08/2007
Acercándonos a las nuevas zonas de Guild Wars
Autor: Manel Bosna
Además de artefactos mágicos y arquitectónicos, esta raza trajo al Bosque de Mirto otra importante parte de su cultura: el juego del polymock, que empezaron a difundir entre las otras razas que habitaban la superficie con distintos grados de éxito. El maestro de polymock, un Asura llamado Hoff que vive en el Bosque de Mirto, estará más que dispuesto a instruir a aquellos individuos que se encuentren interesados en saber cómo se juega.
En el Bosque de Mirto también habita Mamp, lo más parecido a un líder entre los Asura. Mamp es un genio, como muchos de los Asura, pero su genialidad estriba en una habilidad innata para hacer que los otros trabajen unidos, poniendo a un lado las rivalidades y los conflictos personales por el bien común. Ese aire de genio loco le permite reunir a individuos diferentes, establecer conexiones importantes y encontrar combinaciones que son mucho mejores que la suma de sus partes. Pero en el fondo es más un pastor de gatos que un líder, como les gusta a la mayoría de los Asura.
Una cosa puede darse por cierta y es que los Asura se adaptan a las circunstancias y además se enorgullecen de su habilidad para lograr nuevos desafíos con la fuerza de su prodigioso intelecto, un orgullo que no dudan en mostrar a todos. Enfrentados con la inminente destrucción de su raza a manos de los Destructores, encontraron nuevas tierras que poblar, nuevas razas con la que aliarse o manipular y nuevas oportunidades a las que echar el guante y de las que sacar ventaja. Está claro que los Asura no tienen ninguna duda de que van a triunfar.