01/10/2007
Probando la beta multijugador de Call of Duty
Autor: Jordi Bonet
Hace unos días, Activision colgó en el bazar de Xbox Live la beta multijugador de la última entrega de su saga Call of Duty. Un nuevo episodio que destaca, sobre todo, por dar un salto en el tiempo.
Así es, en Call of Duty 4 dejamos atrás la Segunda Guerra Mundial para sumergirnos de pleno en el presente. Un cambio de aires que ha aprovechado el equipo de Activision para incluir importantes novedades en el juego.
Todo un arsenal de novedadesAdemás del cambio de periódico bélico que ha sufrido el juego, Call of Duty 4 incluye un impresionante catálogo de armas actuales, mapas pensados para forzar todo tipo de situaciones, un sistema de rangos mejorado que te ayudará a ganarte el respeto del resto de jugadores (o no), opciones para crear tus propios perfiles y un innovador sistema de mejoras para personalizar las cualidades de tu personaje.
Bienvenido a la guerra contemporánea…Lo dicho. A diferencia de las tres entregas anteriores, Call of Duty 4: Modern Warfare está ambientado en la actualidad. De momento se desconoce la temática principal del juego pero, gracias a la demo, hemos podido probar tres de los mapas incluidos en el modo multijugador. Estos mapas son: Quergrown, un pequeño pueblo granjero de grandes dimensiones; Vacant, una especie de almacén diseñado para el combate a quema ropa y Crash, un escenario urbano de tamaño medio que induce a los enfrentamientos parapetados.
Cambia la Thompson por el MP5Y, como es obvio, a nuevos tiempos, nuevas armas. Y el catálogo armamentístico de Call of Duty 4 es, simplemente, espectacular. Rifles de asalto tipo M16 o el mitificado AK-47, subfusiles de asalto MP5 o Mini-Uzi, armas pesadas M249SAW o lanzacohetes, escopetas W1200, rifles de precisión M21, armas de mano M19 Colt, granadas aturdidoras, explosivas y de humo y un importante número de accesorios como miras telescópicas, punteros láser o carcasas mimetizadas.
Es decir, todo el apoyo armamentístico que un soldado, un guerrillero o un terrorista puede llegar a tener, bien por suministro legal como en el mercado negro, para hacer frente cualquier tipo de amenaza.