13/12/2007
Entrevista con el diseñador de Soulstorm
Autor: Jesús M. Bosque
Canonesa
La orden del Adepta Sororitas (conocida comúnmente como las Hermanas de Batalla) se cuenta entre las más despiadadas de los guerreros del Imperio. Consumidas por la furia de su Fe inquebrantable, su misión santa es arrancar de raíz la herejía allí donde crezca. La más sagrada de las Hermanas es la Canonesa, una veterana del campo de combate cuya devoción por el Dios Emperador es tal que puede solicitar Su ayuda en pleno enfrentamiento, invocando así milagrosos Actos de Fe con los que cambiar el curso de la batalla en un abrir y cerrar de ojos.
Estos poderes tan destructivos, si bien exigen tener mucha Fe para utilizarlos, pueden ser todo un regalo para la vista. Las leyendas hablan de esta capacidad, aunque son pocos los que viven para contarlas. Una de estas historias habla de una luz blanca y pura que manó de los Cielos para dar fuerza a los devotos y abrasar los ojos de los enemigos. Otra narra cómo las almas de los soldados caídos abandonaron el cuerpo de estos y adoptaron la forma de ángeles vengadores que ardían con la cólera del Emperador mientras se abrían paso entre las filas enemigas como las hoces entre el maizal. Hasta el más grande de los generales temblará ante semejantes manifestaciones de la ira del Emperador.
Aun sin tales poderes, la Canonesa es un elemento a tener en cuenta. Equipada con las armas más destructivas del Imperio, aniquila a todo aquel que ose enfrentarse a ella, quemando a los herejes con la devastadora Pistola infierno o desgajando sus filas con la Espada de Energía. Con semejante poder a su disposición, la versatilidad de la Canonesa en el campo de combate no tiene parangón, por lo que puede derribar a sus enemigos tanto a corta como a larga distancia. Por cruento que sea el ataque, la armadura del justo no mostrará ningún punto débil.
Por tanto, no pierdas la fe. No flaquees. Pues la purga aguarda a aquel que duda.